La Fundación que pone el jabón al alcance de la mano de quienes no lo tienen

Utilizar un jabón para lavarse las manos es para muchos de nosotros un hábito, una situación tan corriente que ni siquiera imaginamos la posibilidad de no contar con una pastilla de jabón disponible para hacerlo.

Sin embargo un elevado número de personas no lo tiene a su  alcance y lo que es peor aún esta situación ocasiona un número considerable de muertes anualmente, especialmente de niños.

Y lo que es peor aún es que una industria desechaba diariamente cientos de miles de kilos de jabón, estos eran la industria hotelera, quienes cada día deben colocar al menos dos pastillas de jabón de baño por habitación y al siguiente día desechar el sobrante para colocar una nueva.

La Fundación Clean Water  vio en esta situación una oportunidad para ayudar a otros y pensó en la forma de utilizar los jabones que no se terminaban de usar en los hoteles para darles una segunda oportunidad.

Consciente de las condiciones de algunos países en los que era imposible poder contar con productos para el correcto lavado de las manos, creo una alianza con los hoteles, lugares donde cada día se abren pastillas de jabón que apenas si son utilizadas por los huéspedes, dada su corta permanencia,  para mediante un proceso de recuperación y desinfección, producir nuevas pastillas para donar a las comunidades de países con necesidades de esta naturaleza como la India, Nigeria y hasta China.

El costo para los hoteles es de apenas 75 centavos de dólar por habitación y la fundación se encarga de enviar los contenedores para que el personal de limpieza de los hoteles puedan  recoger los restos de jabón, gel de baño y shampoo, posterior a ello la  fundación se encarga del proceso de  derretirlos y esterilizarlos y convertirlos en jabones nuevos para entregarlos  donde se necesite.

La reutilización de estos  sobrantes de jabón desde el 2009, año en que se creó la fundación hasta hoy, ha supuesto una gran diferencia en el control de enfermedades en comunidades alrededor del mundo, pues el proyecto ha alcanzado hasta 115 países diferentes.

Este ejemplo de consumo responsable, nació en Orlando, Florida Estados Unidos de la mano de Shawn Seipler, quien se preocupó por conocer que se hacía con los restos de jabón de la industria hotelera y se decidió a actuar.

Indica que el proceso es sencillo, pues tan solo se deben colorar los restos a fuego lento y utilizando mascarillas para no respirar los vapores que emanan esperar hasta que se derritan.

La fundación tiene en la actualidad además del centro de reciclaje de Orlando, otros en ciudades turísticas por excelencia en estados unidos como las Vegas, Nueva York y Chicago, pero también ha ampliado sus fronteras y cuenta con otros centros en Hong Kong, el reino Unido y Canadá.

Entre los colaboradores con la causa no solamente se encuentran más de 5000 hoteles, sino también las instalaciones del centro de entretenimiento más grande del mundo, Disney World, y recientemente se sumó la aerolínea American Airlines.

Pero tal como lo expresa el fundador de Clean The World, aún puede hacerse mucho más, al principio trabajaba con voluntarios en tanto que hoy en día puede permitirse contratar a algunos trabajadores.

Muchas personas se interesan en este tema como una manera de devolver algo a la sociedad, especialmente a los niños, tal como Marta una trabajadora de los técnicos electricistas quien se ha decidido a buscar que esta iniciativa tenga eco en su ciudad.


Como lidian los hoteles con los huéspedes problemáticos

Tanto para el personal y propietarios de los hoteles como para los clientes de los mismos la estadía y hospedaje suele ser un suceso ameno y placentero, puesto que además de que los huéspedes disfrutan de la estadía, el personal del hotel también goza de la experiencia de atender a sus clientes ya que representa la oportunidad de conocer personas de diferentes culturas y latitudes lo que supone un aprendizaje y crecimiento personal poderoso. Sin embargo, esta relación de mutuo respeto y beneficencia en ocasiones se ve alterada por ciertos factores que pueden incurrir en la estadía del cliente. La situación más popular o famosa es la del cliente que no se siente a gusto en el hotel debido que no cumple con las expectativas personales del mismo, no obstante, algunas veces ocurre la situación contraria en la que los trabajadores, gerentes o propietarios de los hoteles son afectados por las actitudes nocivas de sus clientes, lo que llamamos los huéspedes problemáticos.

Los huéspedes problemáticos son un grupo heterogéneo de clientes de hoteles o instalaciones de alojamiento que tienen en común la gran capacidad para generar conflictos, inconvenientes y un ambiente desagradable y perjudicial para las instalaciones. La gran mayoría de estos clientes pueden ser reconocidos a simple vista por sus actitudes peculiares que advierten al personal del hotel de inmediato para tratar de brindar una atención especializada a estos clientes e intentar evitar la mayor cantidad de problemas. Estos clientes no solo afectan a los trabajadores y el personal de dicho establecimiento, ya que también pueden alterar el disfrute de los demás huéspedes del hotel tal y como se evidencia en las declaraciones del señor Manuel, cerrajero de gran experiencia que labora para cerrajeria de profesionales, quien comenta que hace un par de meses visito un famoso hotel ubicado a las afueras de su ciudad y no logro disfrutar completamente de la experiencia debido a un problemático huésped que protagonizaba escándalos de manera reiterativa en las instalaciones del establecimiento.

Es probable que la gran mayoría de los huéspedes problemáticos posea algún tipo alteración conductual o de personalidad que provoque tales actitudes intolerables y poco adaptadas socialmente hablando. Algunos de estos clientes pueden ser de carácter excéntrico, por lo que demandaran al personal de hotel todo tipo de objetos o servicios estrafalarios. Otros pueden presentar serios problemas de déficit de atención o ser clientes histriónicos que exageran todo tipo de hechos o eventualidades. No obstante, en ocasiones el problema de esto huéspedes problemáticos puede ser provocado por un factor exógeno, este es el caso de aquellos huéspedes normales que se convierten en todo un inconveniente para el hotel cuando ingieren bebidas alcohólicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas.

En estas situaciones, el principal representante del hotel debe actuar con cautela y suma paciencia, puesto que este huésped problemático continúa siendo un cliente el cual debe ser respetado, por ello se deberá orientar al personal y a los trabajadores que socializaran y atenderán al huésped problemático para que le brinden una asistencia inteligente y prudente, ahora bien, en caso de que dicha persona se convierta en un problema intolerable el gerente del hotel debe demandarle a dicho cliente de manera respetuosa que se retire de las instalaciones en pro del bienestar de los demás huéspedes.